La evidencia final (Mateo capítulo 28)

El clímax de la historia, y la última evidencia de que Jesús es el Mesías, viene de “la señal de Jonás”, la resurrección (28:1–20). Los líderes no la pudieron prevenir, a pesar de todos sus esfuerzos (28:1–10). Lo más que pudierón hacer fue tratar de esconder la verdad del pueblo por medio de una mentira que inventaron.

LA REALIDAD DE LA RESURRECCION 28:1–10empty_cross434-100

El hecho no pudo ser escondido. El cuerpo de Cristo ya no estaba en la tumba. Los líderes supieron que Cristo lo había profetizado mucho antes e intentaron tomar precauciones para que no ocurriera (27:62–66).
Además, fue confirmada por el testimonio de los ángeles (28:1–7), la aparición de otros santos muertos anteriormente (27:52–53), y repetidas ocasiones cuando Cristo se reveló a Sus seguidores después (28:8–10). Sus discípulos eran los más sorprendidos de todos porque, a pesar de haber oído repetidas veces la promesa, no esperaban verlo de nuevo. Pensaban encontrar Su cadáver en la tumba.

NO ESTA AQUI, PUES HA RESUCITADO…

COMO DIJO LA INCREDULIDAD EN CUANTO A LA RESURRECCION 28:11–15

Los líderes concluyen su testimonio en cuanto a sus verdaderos motivos con su reacción frente a la resurrección. Al fin reciben lo que le habían pedido, una señal del cielo que nadie podría negar. ¿Qué hicieron al enfrentarse con esta evidencia innegable? Inventan una mentira para que la gente no se diera cuenta. ¡No les interesa la verdad!
En lugar de reconocer su error y arrepentirse, reafirman su rechazo e inventan una mentira intencional. De esa manera, demuestran su fracaso como líderes del pueblo de Dios y manifiestan su culpa.

DIERON AVISO A LOS PRINCIPALES SACERDOTES DE TODAS LAS COSAS QUE HABIAN SUCEDIDO
¡PENSEMOS!

De nuevo se pone de manifiesto la respuesta de quienes no buscan la verdad frente a la evidencia. Aunque la historia propagada está llena de problemas, quienes no querían saber la verdad creyeron el relato inventado por los líderes. ¿Cómo podrían soldados armados dejar a los discípulos llevárselo? Si estaban dormidos, ¿Cómo saben quién se lo llevó? Si los discípulos lo llevaron, ¿Por qué no le encontraron? Estos hombres estaban desesperados, habrían abierto todas las tumbas en Israel si pensaran encontrarlo. ¿Cómo se explican los centenares de testigos que dijeron haberlo visto en muchas ocasiones distintas? ¿Cómo se explica el valor de los discípulos atemorizados la noche anterior cuando huyeron, pero ahora dispuestos a morir por causa de este “engaño”? La evidencia es abundante. El problema no es la falta de pruebas.
La pregunta clave es ¿Qué haremos frente a esta verdad? El que quiere hacer la voluntad de Dios, sabrá si es cierto o no (Juan 7:17). El que no la quiere hacer no será convencido, aunque viera personalmente al Cristo resucitado. Si usted todavía no ha confiado en este Cristo, Quien murió para que usted pudiera recibir la vida eterna, hágalo hoy. Si ya lo ha recibido, no tenga vergüenza de proclamar las buenas nuevas de Cristo a los demás. ¡El vive! No hay que tener miedo frente a ésta certeza.

LA COMISION PARA UN MINISTERIO FUTURO 28:16–20

Al haber terminado la historia de lo que ha pasado al programa de Dios para Su pueblo Israel, Mateo explica como los que han seguido a Jesús entran en el programa divino para la época presente. Jesús lo explicó antes. Ahora les toca introducirse en él. Por eso, Jesús deja a Sus discípulos con una comisión para su ministerio futuro en este tiempo.

Los discípulos deben hacer más discípulos alrededor del mundo. Deben proclamar Su Palabra donde se encuentren y enseñarles a quienes reciban el mensaje todo lo que El les había enseñado. Dondequiera que se encuentren, pueden estar seguros de que Cristo estará con ellos y les dará el poder para hacer esta obra. Esta comisión les da la confianza para seguir adelante en medio de las aflicciones que pronto experimentarían por causa de Su nombre.
“DONDEQUIERA QUE SE ENCUENTREN HAGAN DISCIPULOS A TODAS LAS NACIONES BAUTIZANDOLES Y ENSEÑANDOLES…”

¡PENSEMOS!
La comisión que el Señor les entregó a Sus discípulos fue para todas las generaciones. Cada seguidor de Jesús tiene la obligación de hacer otros discípulos más. Se debe observar que la comisión no dice: “Hacer convertidos”. La obra no estará completa hasta que el discípulo también llegue a hacer otros discípulos.
¿A cuántas personas conoce que podrían decir que han llegado al nivel espiritual donde se encuentran porque usted les hizo discípulos y se responsabilizó por ellos? ¿Están estas personas haciendo otros discípulos?
Cada cristiano, no importa cuánto tiempo o experiencia tenga en la vida cristiana, tiene algo que compartir con otros. Le puede decir lo que Dios ha hecho en su vida y le puede enseñar las verdades de la Palabra de Dios que ha experimentado, por sencillas que sean.
Haga una lista de las personas que usted podría ayudar a crecer espiritualmente. Tal vez su tarea será presentarles el evangelio. Tal vez ya conocen a Cristo pero necesitan ayuda para crecer. ¿A quién podría ayudar espiritualmente? Si se siente incapaz, pídale a algún cristiano que usted respete, que le ayude.
A base de la lista de candidatos potenciales, pídale a Dios que le indique uno que pueda empezar a enseñar. Acérquese a esta persona esta semana, o lo más pronto posible, para ofrecer estudiar la Biblia y orar juntos. Los dos crecerán por causa de la comunión espiritual y empezarán a ayudarse mutuamente.

Estudio del evangelio de San Mateo… Introduccion, cap. 1 al 4

Mateo 1:1–4:25

El anuncio del nacimiento de un rey siempre es una noticia de gran importancia para cualquier pueblo. En el pueblo escogido de Dios este anuncio fue motivo de gran expectación y esperanza. La gente que esperaba ver la redención de Israel y el cumplimiento de las promesas de Dios para su pueblo, escuchó este aviso con gozo. Sin embargo, no todos estaban listos para Su venida.

Después del período de la reconstrucción descrita en el Antiguo Testamento, cuando el remanente de Israel regresó a la tierra prometida, hubo una época de silencio de aproximadamente cuatrocientos años, durante los cuales Israel mostró un ritualismo frío e incredulidad.

Durante estos años, Dios mandó a otras naciones, especialmente a los tolomeos de Egipto, a los seleucos del norte, y a los romanos, para disciplinarles y exhortarles a volverse a El. Al final de este tiempo de cuatrocientos años, Dios intervino y mandó a Su hijo para cumplir Sus promesas.

Ese período se distinguió por el descontento con la situación contemporanea bajo la autoridad de Roma y por la esperanza de que el Mesías vendría pronto para salvarles y darles la victoria prometida sobre sus opresores.

Al llegar El Mesías, El cumplió con lo que Dios les había prometido, y no se conformó con lo que querían. Por tal razón, lo rechazaron. El desprecio a Jesús resultó de nuevo en el juicio divino en contra de ellos mismos. La destrucción de Jerusalén, que se efectuó en el año 70 d.C. y que fue terminada definitivamente en 135 d.C., cerró para siempre el período de la esperanza.

EL PROPOSITO DEL LIBRO DE MATEO

Cuando Mateo escribió este mensaje a sus oyentes, quería resolver un problema que les molestaba. Escribe después de la muerte de Cristo, durante una época en que la esperanza mesiánica había sido fuerte. A base de Zacarías 9–10, y algunas otras profecías del Antiguo Testamento, esperaban una restauración de tres pasos principales: regreso a la tierra prometida, venida del Mesías, y al fin, bendición.

Los judíos del primer siglo tenían un problema. Habían regresado a la tierra prometida muchos años antes. La esperanza del Mesías era fuerte, pero los años pasaban y El Mesías no llegaba. Por lo tanto, tampoco venían las bendiciones prometidas.

Los judíos cristianos solo lograban un poco más. Habían regresado a la tierra prometida. El Mesías vino, al nacer Jesucristo. Sin embargo, tampoco experimentaron las bendiciones prometidas que iban a acompañar al reino mesiánico. ¿Qué pasó en cuanto al plan de Dios? ¿Les habría fallado Dios?

Mateo escribió para contestar su pregunta. En breve, su respuesta fue que el Mesías había llegado, pero Su pueblo lo rechazó. Por eso, El les rehusó también y empezó una nueva forma del reino. Serían disciplinados por causa de su rebelión y restaurados más tarde.

El mensaje del libro contiene dos temas mayores. Primero, demuestra que Jesús es el Mesías que Dios había prometido. Segundo, explica qué le ha pasado al plan de Dios para Su pueblo, Israel.

Parece que había tres propósitos principales que Mateo tuvo al escribir el libro. Primero, que el lector judío reconociera que Jesús era su Mesías y que confiaran en El. Segundo, que la iglesia primitiva entendiera su función dentro del programa de Dios. Tercero, que los oyentes tomaran el mensaje que Mateo les había presentado y que lo utilizaran para hacer discípulos de todas las naciones, tal como Cristo les había ordenado.

LA ESTRUCTURA DEL LIBRO DE MATEO

La estructura lógica del libro se señala por el uso repetido de la frase “Cuando terminó Jesús…” Esta frase se repite en 7:28; 11:1; 13:53; 19:1; y, 26:1.

Las divisiones mayores del libro, basadas en este bosquejo estructural son: la identificación del Mesías (1–7); el ministerio del Mesías (8–10); el rechazo del Mesías profetizado (11–13:52); la oposición al Mesías (13:53–18:35); la presentación del Mesías (19–25); el rechazo del Mesías realizado (26–27); y, la resurrección del Mesías (28).

LA IDENTIFICACION DEL MESIAS

Mateo empieza a contestar la pregunta en cuanto a lo que pasó con el plan de Dios con un resumen de la evidencia que demuestra que Jesús era el Mesías (1:1–7:29). El testimonio viene de muchas fuentes distintas. Algunas de ellas no parecen ser las más probables para querer apoyarle (1:1–4:25).

El Testimonio de Su Genealogía 1:1–17

El libro principia con lo que parece ser una imitación intencional de la estructura de Génesis. Mateo describe el libro como el de la genealogía, o sea, de las generaciones de Jesucristo. Esta historia está relacionada, en la opinión del autor, con la de los patriarcas de Israel, quienes también se presentan de esta manera en Génesis.

Entonces, Mateo presenta en síntesis el significado de la genealogía que piensa describir. Jesús es descendiente tanto de David como de Abraham. Siendo descendiente de ellos, es el heredero de todas las promesas de Dios. Por eso, la genealogía de Jesús testifica de Su derecho a tomar posesión del trono de David, y a ser el Mesías de Israel.

SU DESCENDENCIA DEMUESTRA QUE JESUS ES EL MESIAS

En medio de esta lista aparecen cuatro mujeres: Tamar, Rahab, Rut y Betsabé. Cada una de ellas representa una historia significativa del Antiguo Testamento. Cada una nos recuerda de la grandeza de la gracia de Dios. Ningún judío se atrevería a rechazar la participación de ninguna de estas mujeres en la genealogía del Mesías porque ya contaban con el apoyo bíblico. María también, la madre de Jesús, se añade legítimamente a esta tradición de mujeres santas que participaron en las generaciones del Mesías.

El Testimonio de Su Nacimiento 1:18–25

La manera sobrenatural en que Dios actuó para realizar la concepción de Jesús también da evidencia de que Jesús era el Mesías. Su madre no lo concibió en la forma normal. El Espíritu Santo hizo una obra milagrosa en ella para que naciera este hijo (1:18)

SU NACIMIENTO DEMUESTRA QUE JESUS ES EL MESIAS

Cuando José, su prometido, se dio cuenta del embarazo, le inquietó bastante. ¿Se puede imaginar cómo responderíamos nosotros al pasar por una situación igual a ésta (1:19)? Se observa el fruto del carácter cristiano en este varón de Dios. Siempre busca lo mejor para ella, sin ninguna clase de venganza.

Dios le confirma a José la naturaleza divina del nacimiento de Jesús por medio de un ángel (1:20–21). Dios le hace un participante en este plan también. José le dará el nombre que anuncia al mundo el propósito de Dios en el nacimiento de Su Hijo. Le llamará “Jesús”, es decir, “Jehová salva”, porque sería el instrumento a través del cual Dios salvará a Su pueblo de sus pecados.

Este testimonio del ángel fue confirmado también por las Escrituras (1:22–23). Una de las mayores confirmaciones de que Dios estaba actuando en el nacimiento de Jesús, era la conformidad al plan de parte de José, un varón justo del pueblo de Israel. En medio de una sociedad donde prevalecía la actitud del “machismo”, aceptó el testimonio y recibió a María como esposa (1:24–25).

El Testimonio de los Magos 2:1–12

Aun algunos líderes de otras naciones fueron convencidos por la naturaleza de la aparición de una estrella extraordinaria que confirmó el nacimiento del Mesías de Israel. Los “magos” eran líderes políticos y religiosos de sus pueblos. Al ver la evidencia en el cielo, hicieron un viaje largo para adorar a este nuevo rey extraordinario que había nacido (2:1–2).

Al oír esta noticia, Herodes estaba asustado e hizo planes para tratar de eliminar cualquier amenaza a sus dominios (2:3–8). El Antiguo Testamento confirmó el lugar del nacimiento del Mesías. Así que, sin querer, aun Herodes dio testimonio de que Jesús era El Mesías. Como líder político del pueblo de Dios, quiso eliminar la competencia.

Cuando los magos llegaron a Belén, la estrella les dirigió al lugar donde Jesús estaba y lo adoraron (2:9–11). Aunque el pueblo de Dios estaba dormido y no se dio cuenta del significado de lo que sucedía en medio de ellos, los magos extranjeros y un rey pagano estaban conscientes del significado de Su nacimiento. Dios demostró su propio interés en lo que sucedía al proteger a Jesús del complot de Herodes (2:12).

LOS POLITICOS PAGANOS DEMUESTRAN QUE JESUS ES EL MESIAS

¡PENSEMOS!

Aun cuando los líderes paganos reconocieron y respondieron correctamente el plan de Dios, los israelitas no hicieron lo que se habría esperado de Su pueblo. No se dieron cuenta de lo que Dios estaba haciendo en el mundo, ni de lo que esperaba de ellos. Es fácil echarles la culpa. Sin embargo, si hubiéramos estado presentes, ¿Qué habríamos hecho? ¿Cuáles pasos debemos tomar para estar seguros de escuchar la voz de Dios y ponernos de acuerdo con Su plan para el mundo hoy?

El Testimonio de las Ciudades Visitadas 2:13–23

La evidencia que Jesús es El Mesías sigue a través de los viajes que hizo con sus padres durante Su niñez. Dios le protegió de la oposición de Herodes al mandarles a Egipto (2:13–15). Este viaje resultó en el cumplimiento del principio establecido en el Antiguo Testamento que el “hijo de Dios” es uno que ha sido Ilamado por Dios para salir de Egipto. Egipto se reconoce como el lugar de la esclavitud. Dios había sacado de allí a Su hijo Israel. Ahora, de nuevo, Dios saca a Su Hijo, Jesús, de allí también.

La intervención divina para proteger a Su Hijo se observa en la protección de la muerte que amenazaba por parte de Herodes (2:16–18). Después de la muerte de Herodes, Ilevarón a Jesús a la casa de sus padres en Nazaret (2:19–23).

La descripción de Jesús como Nazareno no se basa en ningún pasaje específico del Antiguo Testamento que se refiera directamente a este hecho. Sin embargo, es obvio que Mateo considere que se cumple una revelación profética. La cita puede referirse a la raíz del título que presenta al Mesías como el “vástago” (Is. 11:1). Otro posible significado para esta cita es que se refiere a la actitud que Israel manifiesta hacia El, tal como lo haria a cualquier judío que viniera de Galilea. Todos eran despreciados. Ser conocido como un nazareno habría tenido una implicación de rechazo de parte de los judíos contemporáneos de Cristo (Is. 53:2).

LAS CIUDADES VISITADAS DEMUESTRAN QUE JESUS ES EL MESIAS

El Testimonio de Juan 3:1–12

Juan el Bautista es el siguiente testigo que Jesús es El Mesías. Vino anunciando el reino. Su mensaje era el que el Antiguo Testamento decía que Elías vendría predicando en los días finales, para preparar el camino para la venida del Mesías (3:1–4). Cuando el pueblo oyó el mensaje de Juan, respondió confesando sus pecados y siendo bautizado (3:5–6).

Los líderes de Israel salieron al lugar donde Juan predicaba para ver qué hacía. No se presentaba ninguna evidencia de que querían recibir el mensaje de Juan. La pregunta que Juan les hace es sarcástica. Sabía perfectamente bien porqué habían llegado. No vinieron a arrepentirse, sino a observar y a buscar una forma aceptable de pararlo.

Sin embargo, Juan cumplió con el ministerio que Dios le había encomendado y preparó el camino para la venida del Mesías (3:7–12). Les condena por su incredulidad y desobediencia. Si continúan por el mismo camino, serán juzgados y destruidos.

JUAN EL BAUTISTA DEMUESTRA QUE JESUS ES EL MESIAS

El Testimonio de Su Bautismo 3:13–17

Dios Mismo añadió Su propio testimonio de que Jesús era el Mesías cuando se bautizó. El bautismo de Jesús no era igual al que practicaba Juan. Por eso, Juan no entendía lo que Cristo hacía y trató de someterse al bautismo por Cristo, para identificarse con El; no lo contario (3:13–14). Sin embargo, Cristo insistió en la importancia de este evento (3:15).

Este bautismo representaba la presentación pública de Jesús al Padre para Su servicio. Jesús estaba listo y llenaba los requisitos indicados para presentarse a Dios para este ministerio. Dios confirmó el acto al hablar desde el cielo para demostrar Su aprobación de Jesús. El Espíritu Santo también descendió sobre El en preparación para el ministerio que comenzaba (3:16–17).

DIOS MISMO DEMUESTRA QUE JESUS ES EL MESIAS

El Testimonio de Satanás 4:1–11

Aun Satanás cuenta entre quienes dan testimonio que Jesús es el Mesías. Reconoce la importancia de Jesús en el programa de Dios. Las tentaciones lo dan por sentado. Las usa para tratar de impedir el propósito de Dios. Le anima a funcionar de una manera independiente del Padre y Su plan. Al rechazar la tentación a someterse al programa de Satanás, Jesús provee otra evidencia más de que El era el siervo de Dios.

La tentación en cuanto al hambre 4:1–4

Satanás tentó a Jesús a usar Su poder sobrenatural para satisfacer un deseo natural de Su propia carne. Tenía suficiente razón para hacerlo y el poder necesario. Jesús rechazó la tentación porque no era el plan de Dios que comiera en ese momento. Al llegar el tiempo indicado Dios proveería la comida. Era más importante someterse al plan de Dios y glorificarle por medio de Su obediencia.

La tentación en cuanto a Su autoridad 4:5–7

La segunda tentación fue la de demostrar Su poder delante del pueblo al echarse desde el pináculo del templo y salir ileso. El pueblo vería Su autoridad sobrenatural y lo establecerían como su Mesías. Aunque tenía todo el derecho para hacer tal acto, tampoco era la voluntad de Dios.

La tentación en cuanto a Su misión 4:8–11

Finalmente, Satanás le ofrece todos los reinos del mundo, si le adora. Esta promesa será cumplida algún día de todos modos. La diferencia es que recibiría lo mismo, pero sin el atraso y sin la agonía de la cruz. De nuevo, Cristo se somete a la voluntad de Dios para Su vida. No cambiará Su plan, no importa qué recompensa le pueda ofrecer Satanás. La sumisión de Jesús al Padre confirma Su identificación como El Mesías. Así que, Satanás le deja por un rato.

SATANAS MISMO DEMUESTRA QUE JESUS ES EL MESIAS

¡PENSEMOS!

Satanás le ofrecía a Cristo todo con tal que dejara el plan de Dios para Su vida para servirle. Le ofrecio:

* La satisfacción de los deseos naturales.

* Popularidad y el respeto de la multitud.

* Poder sobre todo el mundo.

Parece incluir todo lo que se puede querer en esta vida.

Sin embargo, Cristo vio Su vida desde la perspectiva divina. Supo el plan de Dios para Su vida. Conoció la Palabra de Dios. Supo valorar correctamente lo que Satanás le ofreció. Por lo tanto, rechazó la tentación y persiguió el plan y la gloria de Dios.

¿Con qué recompensa le tienta Satanás a usted?

¿Cómo podemos responder a estas tentaciones para salir triunfantes?

El Testimonio de Sus Seguidores 4:12–22

Habiendo terminado su período de prueba, Jesús deja el desierto para empezar su ministerio en Galilea. La esencia de Su mensaje era que el reino estaba cerca (4:12–17). Todo lo necesario para iniciarlo estaba arreglado ya. Sólo hacía falta que el pueblo lo reconociera como El Mesías y que le proclamara rey para que empezara a gobernar.

Al comenzar el ministerio de Jesús, se presenta otra evidencia más, que es El Mesías: la respuesta de los primeros discípulos a Su llamado (4:18–22). Pescadores que aparentemente habían logrado el éxito en ese negocio, reconocieron Su autoridad y dejaron todo atrás para identificarse con El. Jesús les da la promesa de que participarán con El en la pesca de los hombres.

LOS PRIMEROS DISCIPULOS DEMUESTRAN QUE JESUS ES EL MESIAS

El Testimonio de Sus Obras 4:23–25

La presentación de la evidencia termina con un resumen de las obras que Jesús hizo en este período inicial del ministerio. Jesús predicaba el mensaje que el pueblo había estado esperando: las buenas nuevas que el reino de Dios estaba cerca. Ya iba a principiar.

Este mensaje fue confirmado por señales sobrenaturales (4:23–24). Como resultado, grandes multitudes le estaban siguiendo, llenas de esperanza (4:25). Venían a El de todas las regiones de Israel. La evidencia sobreabundaba. ¡El Mesías de Israel había llegado!

SU MENSAJE Y OBRAS DEMUESTRAN QUE JESUS ES EL MESIAS

¡PENSEMOS!

La lista de evidencias que Mateo presenta para demostrar que Jesús era El Mesías de Israel, el Salvador del mundo, es larga. Parece demasiado grande; casi aburrida. Todas estas fueron observadas por muchos testigos que lo podrían confirmar o negar. No hace falta la evidencia. El problema de la incredulidad nunca se basa en la evidencia. Existe amplia prueba para cualquier persona que quiere saber la verdad. Cristo dice que el que busca encuentra. El que quiere hacer la voluntad de Dios sabrá si el mensaje de Cristo es cierto.

Repase los primeros cuatro capítulos de Mateo. Haga una lista de todas las evidencias que encuentre descritas allí que Jesús es el Mesías, el Salvador enviado por Dios.

¿Habrá suficientes motivos para confiar en El? ¿Ha creído en Cristo como su propio Salvador?

Si no está seguro de que Cristo es su propio Salvador, ¿Por qué no hacer esta decisión hoy?

Si ya lo ha hecho. ¿Para qué le sirve esta evidencia que Mateo señala? ¿Cómo debe afectar este conocimiento nuestro testimonio frente a quienes no conocen a Cristo?

Que cosa “NO ES” el matrimonio

Explicar las cosas por el principio de contraposición (contraponer) es algo que me gusta hacer… esto aclara muchos malos entendidos ayudándonos a enfocarnos en lo que relamente es importante.

 ¿Que cosa NO ES el matrimonio?

  • No es solo un “contrato legal” (firmar un papel) y es mucho más que una bendición pastoral.

La ley danesa hace una diferencia entre el acto matrimonial (el “matrimonio” propiamente dicho solo se celebra en la iglesia) y el “contrato” matrimonial (que se celebra en la comuna).

Las leyes protectoras dice en casos de problemas graves si se esta viviendo en concubinato durante un tiempo mayor a 5 años, la ley aplica a los conyugues las mismas leyes que una matrimonio legal. Porque los “concubinos” son un matrimonio “de facto” (de hecho y práctica).

Definitivamente el matrimonio no es solo un pedazo de papel que se firma y tampoco es solo la boda o el momento de la ceremonia en una iglesia.

La persona que piensa esto, se encontrará con la sorpresa de que un pedazo de papel (el papel que se firmó) o la oración de bendición hecha por le pastor en la ceremonia no pueden mantener un matrimonio firme. Con la oración de bendición y con los papeles firmados hay matrimonios que han fracasado. Una ves que se terminan las fotos de la ceremonia, los lindos recuerdos de la fiesta, la comida y las felicitaciones, la dura realidad del matrimonio nos espera en solo a la vuelta de la esquina. El matrimonio es la primera institución humana establecida por Dios en las escrituras. Pero es mucha más que un papel y una ceremonia, la institución del matrimonio fue hecho pensando en el beneficio exclusivo del ser humano. El principal beneficiado con tener un buen matrimonio somos nosotros mismos.

  • El matrimonio “no es” una manifestación cultural. Y “no es” solo una práctica religiosa.

Existen muchas naciones bajo el cielo y todas ellas tienen costumbres muy especiales y diferentes entre sí. Hay culturas que consideran una determinada acción como “fea” o incorrecta, pero en otros lugares la misma acción perece una hermosa y correcta.

En Argentina, una de las comidas más interesantes para probar es el asado (el grill) de los órganos internos de la vaca (el estomago, los intestinos delgados y intestinos gruesos, los riñones, el corazón etc….). El asado de “achuras” es uno de los platillos favoritos y especiales de la zona del litoral Argentino. Pero, comer esta clase de comida no entra dentro de las experiencias turísticas más atractivas para personas de Escandinavia.

En el Japón, la tradición dice que las esposas deben caminar 3 pasos atrás del marido.

Incluso, los suegros (los padres del marido) tienen el mismo derecho que el marido para reprochar, corregir y hasta de castigar a la esposa si fuere necesario. Esto llevó a que muchas esposas se convierten en sirvientas del los padres de sus esposos.

Es una tradición muy importante que los hijos varones vivan en la casa de los padres del esposo, incluso después de casados.

También en el Japón hay casos en los cuales “el contrato matrimonial” tubo un lapso de tiempo determinado (hay casos históricos de la política del Japón de contratos matrimoniales de 999 años).

El ser humano puede vivir rodeado de diferentes climas: frío polar, calor tropical, ríos caudalosos, áridos desiertos, altas montañas, verdes llanuras, mares tempestuosos, etc… pero, en todo lugar el ser humano tiene las mismas necesidades emocionales. No importa si tenemos dinero o si somos pobres, el ser humano es ESCENCIALMENTE IGUAL en todo el planeta tierra. En todo lugar y cultura el ser humano vive en una pareja y constituyen una familia. El ser humano, naturalmente, desea estar acompañado (no quiere estar solo).

Definitivamente, el matrimonio, es más que una manifestación cultural o una ceremonia religiosa.

  • El matrimonio, No Es Solamente una “unión sexual”.

Hace algunos años, un muchacho me dijo algo que me ofendió mucho, pero que a la vez reflejó duramente el concepto que tienen los no creyentes acerca del matrimonio.

Este muchacho me dijo: “Los evangélicos se casan solo porque quieren tener sexo”.

El sexo no es la razón por la cual nos casamos. El sexo es parte del matrimonio (una parte importante) pero no es la única razón por la cual nos casamos. Dios nos creó como seres sexuales (sexuados), pero marcó los límites del uso del sexo al matrimonio.

Comparación entre el pecado de la gula y la fornicación: Desde la antigüedad, el ser humano ha buscado recibir placer utilizando los sentidos de su cuerpo. Los antiguos egipcios, babilonios, persas, griegos, romanos, etc… tenían por costumbre celebrar grandes banquetes para conmemorar un acontecimiento importante. Estos banquetes podían durar días, semanas o inclusive meses enteros. Ahora, la pregunta es: ¿Cómo podían comer durante tanto tiempo, si en estomago humano solo soporta un determina carga de alimento?. El estomago humano esta hecho para soportar una determinada carga de alimento y luego necesita tener un “receso” para poder procesar dichos alimentos. El secreto estaba en que aunque ellos comían manjares durante horas, y cuando el estomago estaba lleno, se forzaban a vomitar (vaciar el estomago) y luego de un enjuague bucal, seguían comiendo.

Dios nos dio un estomago y debe ser saciado cuando tiene hambre. Pero no nos pidió que usemos nuestros estómagos para sentir el placer del comer!

De la misma manera debemos pensar acerca del sexo. Dios creó el sexo para ser usado (dentro de un marco correcto) pero no fue dado para que el sexo sea la razón de vivir.

  • El matrimonio “no es” un compromiso “por la eternidad”

Es un poco incómodo escuchar en los círculos cristianos frases como “te amaré eternamente”.

O: “…Cuando vaya al cielo voy estar con mi esposa por la eternidad”.

Si bien son frases muy románticas y tiernas, estas ideas reflejan un desconocimiento de lo que es el matrimonio de acuerdo a la Biblia. Como ejemplo bastará solo mencionar las palabras de Jesús en Mt. 22. 23 al 30, en donde dice claramente que en cielo no estaremos casados (creo que con la vida de casados en esta tierra ya es suficiente!)

Un hombre hace algunos años, un locutor de radio muy famoso del Paraguay, me dijo que le encantaba estar casado. Por esa razón se había casado ¡3 veces!. Le pregunte porque 3 veces? (si con una sola vez vasta y sobra!)

El me contesto que no sabia porque razón, siempre después de casarse, la situación con su esposa cambiaba repentinamente.

Me dijo:

En el noviazgo todo iba de mil maravillas, pero hasta solo hasta que firmamos los papeles del matrimonio.

Entonces…. el ángel se convertía en demonio.

Lo lindo de ella pasaba a ser feo.

La libertad que teníamos, lentamente comenzaba a convertirse en desinterés.

La preocupación y el respeto, lentamente eran reemplazados por celos y recriminaciones.

Lo atractivo comenzaba lentamente a transformarse en algo sin sabor….

Continuó hablándome, pero ahora en un tono un poco más triste:

Con mi ultima, esposa, … realmente estaba convencido que iba a funcionar. Pero, no fue así.

Después de 3 matrimonios y varios intentos de vivir con otro persona, estoy convencido que “tener un buen matrimonio es una cuestión de suerte”. Estoy convencido de que “no todos” estamos hechos para el matrimonio.

Lo que me lleva a la pregunta inicial:

¿Tener un matrimonio feliz es cuestión de buena suerte?

¿Tener un matrimonio saludable es como sacarse la lotería?

Una pregunta para responder en la intimidad de nuestros corazones.

Porción tomada de mi estudio bíblico para la familia hechoy  editado para la iglesia Comunidad Cristiana de Copenhague, año 2010.

Pastor Alberto Malisani – Nuevo Programa de TV – Question de Fe

Esta es una predicación dedicada a explicar cual es el significado teológico práctico de la iglesia.

Para esto voy a comenzar utilizando un principio de “contraste y oposición”, explicando que cosa  “NO ES” la iglesia:

1) La iglesia NO ES un lugar físico. “NO ES” el lugar de reunión.

La Iglesia “NO ES” lo que nosotros conocemos por el templo. (las 4 paredes)

A simple vista esta incomprensión parece muy inocente y sin ninguna consecuencia grave. Pero de hecho, tiene muchas consecuencias muy serias.

Al asumir este CONCEPTO ERRADO como algo verdadero, nos lleva a elaborar ideas totalmente equivocadas y peligrosas para nuestra vida espritual.

Por ejemplo, al dirigirnos al “lugar de culto”, comenzamos a “CAMBIAR DE ACTITUD”.

Comenzamos a decir cosas tales como:

… “vamos a la iglesia”

… “adoramos a Dios en la iglesia”

… “regresamos de la iglesia”.

Aunque, como dije antes, parasen ser expresiones muy inocentes, contienen un virus muy peligroso porque nos predisponen a tomar actitudes equivocadas en otras muchas áreas de nuestras vidas.

Conectado con esta actitud errada, se comienza a asumir en la práctica cotidiana que la idea de que solo podemos encontrar a Dios en el “lugar de culto”. Asumimos que solo podemos “orar” o recibir “oración”, en el lugar reunión (en el templo).

La actitud de: …. “Dios me habla aquí… pero no me habla allí en mi casa” (o en otro lugar diferente que no es el lugar de culto).

La actitud de que Dios esta en el edificio de la iglesia, pero no está en el colectivo, o en mi trabajo… Dios no está presente mientras estoy limpiando los platos… o cuando reprendo o castigo injustamente o porque estoy cansado. Dios no me ve mientras estoy cocinando para mis hijos… Dios no esta mirando mientras estoy navegando en la Internet.

Dios no me oye cuando miento, o cuando hablo mal de mi jefe. (cuando insulto a mi suegra)

Pregunto: Dios puede hablarnos mientras manejamos el automóvil?

Dios puede escucharnos mientras estamos cortando el césped de nuestra casa?

Dios puede vernos cuando estamos en el baño?

Es te CONCEPTO ERRADO se conecta directamente con otra IDEA EQUIVOCADA, desembocando en otro error muy común:

Empezamos a ”CATEGORIZAR”… poner categorías en los lugares donde vivimos. Al volverse el ”LUGAR DE CULTO” más importante, automáticamente desvalorizamos o disminuimos la importancia de otros lugares y otras actividades como por ejemplo el lugar del trabajo, o la actividad del trabajo. La actividad de ser padres, se convierte en un obligación y no en es una bendición.  Ser esposos, se convierte en una responsabilidad y un deber… los roles se hacen más pesados.

Pero la Biblia dice:

 … TODO los que hacéis, hacedlo como para Dios…Col. 3:17

Estos CONCEPTOS ERRADOS, nos llevan a crear ACTITUDES RELIGIOSAS muy peligrosas.

Es bueno aclarar que “RELIGIÓN” no es igual a “TENER FE”.

Religión SON ACTIVIDADES… son cosas que tu debes “hacer”. Rituales que “debes cumplir”.

»Religio (lat) no viene, como suele decirse, de religare, de estar atado el hombre a Dios (o religado). El adjetivo de religio conserva la significación original del sustantivo, y religiosus quiere decir ‘escrupuloso’; por tanto, el que no se comporta a la ligera, sino cuidadosa y meticulosamente, ajustando su vida a ciertos preceptos. Lo contrario de religión es negligencia, descuido, desentenderse, abandonarse. Religente (religiosus)se opone a negligente[1]

LA RELIGIOSIDAD:

Jn. 11:47 al 50 – 53… nos muestra claramente lo peligrosa que es la RELIGIOSIDAD.

Los expertos de la ley reunidos en el concilio judío sabían muy bien el mandamiento de “NO MATARÁS”…. Per aún así, estaban planeando y confabulándose MATAR a alguien para proteger UN LUGAR FÍSICO y sus sistema RELGIOSO.

La RELIGIOSIDAD nos lleva aceptar cosas contrarias los mandatos divinos y muchas veces nos presiona a aceptar cosas directamente MALVADAS para poder conservar la RELIGIOSIDAD.

Presuposiciones religiosas:

Al asumir que Dios esta en el lugar físico del templo, inconscientemente cumplimos con los rituales, con las actitudes, con los pasos necesarios para que Dios se haga presente en el lugar de culto.

Creamos una “atmosfera” para “predisponernos espiritualmente” o emocionalmente a tener un encuentro con Dios. Pero, lamentablemente todos estos momentos terminan siendo “emocionales”… y realmente muy poco espirituales.

De la misma forma, inconscientemente, cuando salimos del lugar de culto, dejamos a Dios esperando detrás de las 4 paredes del “templo” hasta por el próximo domingo.

La religiosidad, inconcientemente nos lleva a hacer énfasis en el “ESTAR” y en el “HACER”, pero nos desconecta de el “SER” (llegar a SER verdaderos hijos de Dios).

La iglesia SON LAS PERSONAS que han decidido aceptar a Cristo como su salvador y vivir como él vivió.

La iglesia son las personas que han decidido adorar a Dios con sus vidas.

La iglesia son los que han decidido CREER en Jesús, para poder “SER” hijos de Dios.

Los que creemos, seguiremos siendo LA IGLESIA, incluso si nos vamos a otro edificio…. Que dicho sea de paso, este edificio ya nos esta quedando pequeño.

Si nos reunimos en el estadio de futbol de nuestra ciudad… siguiéremos siendo la iglesia.

Quiere decir esto que debemos dejar los edificios y rechazarlos. NO.

Solo quiere decir que no debemos utilizar el edificio para ser RELIGIOSO.

CONCLUSIÓN:

El mayor enemigo de la verdadera adoración…

El mayor enemigo de la verdadera vida espiritual…

El mayor enemigo de la fe sincera es la RELIGIOSIDAD.

Debemos aprender a identificar las actitudes y preconceptos religiosos en nuestras vidas, para poder disfrutar de una verdadera libertad espiritual y encontrar cual es el propósito de Dios para mi vida y para mi ministerio. Cual es el llamado especifico de Dios para mí.

1 Pedro 2: 4 y 5 – 9 y 10

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